martes, septiembre 11, 2007

EL CHISME ME ESTABA MATANDO


Hace un par de meses iniciamos en nuestro grupo pequeño un estudio para el control de las emociones; desde niños hemos aprendido que tenemos emociones buenas como el amor, la alegría y otras malas como la ira, sin embargo desde que conocí a Cristo hace poquito mas de siete años descubrí que todas las emociones son buenas puesto que Dios nos las ha dado y de hecho son parte de Su carácter, el gran problema está en la falta de control sobre las mismas. Por ejemplo, Dios mismo nos ha permitido enojarnos pero nos advierte sobre la falta de dominio propio, sobre el enojo que puede llevar a acciones destructivas y violentas “airaos pero no pequeís…” dice el apóstol Pablo en su carta a los Efesios 4:26.

Así que consciente de esto, y de la falta que hace en mi, aprender a controlar mis emociones, les propuse a las chicas del grupo pequeño que iniciáramos esta serie con unos casettes que unos misioneros trajeron a la casa hace un par de años; a ellas les fascinó la idea, (me encantan las chicas pues siempre están dispuestas a abrirle su corazón a Cristo y permitirle moldearlo cada día conforme a sus propósitos)así que comenzamos.

El primer tema que elegimos fue el orgullo, pero cual fue nuestra sorpresa al iniciar a escuchar el audio, y descubrir que esta serie había sido iniciada en aquella iglesia como parte de una campaña que llevó por nombre “59 días de ayuno de chisme”; así que al concluir de escucharlo les propuse a las chicas que hiciéramos también el ayuno, tal como lo habían propuesto en aquella iglesia. Honestamente yo pensé que sería algo muy sencillo, ya que de verdad no me gusta el chisme (o al menos eso creía), soy de las que no les gusta mucho reunirse con amigas en el café, precisamente porque me da un poco de flojera que las conversaciones siempre resultan un tanto vanas y sobre los ausentes, aún y cuando soy extrovertida soy una persona bastante reservada en mis comentarios, y me gusta mucho observar y opinar poco, especialmente cuando se trata de la vida de otros, así que gustosa acepté; las chicas igual aceptaron e iniciamos este reto tremendo que Dios nos entregó como uno de los regalos mas preciosos que he recibido de El, y ahora mismo les cuento porque.

El reto consistió en no hablar mal de nadie por ninguna circunstancia, y reflexionar sobre el tema que escuchábamos cada miércoles. El no hablar significaba ni siquiera hacerlo cuando alguien nos lastimara o nos ofendiera, así que tendríamos que buscar métodos más eficientes para compartir nuestras luchas. Iniciamos, como dije anteriormente con el orgullo, el cual es ocasionado por la falta de perdón a nuestros semejantes por aquellas cosas que nos hacen y nos lastiman u ofenden, y la enorme sorpresa que nos llevamos fue que no teníamos tema de conversación con las personas con las que convivimos regularmente puesto que siempre se trata de quejarnos de algo o alguien y por lo tanto “chismear”. Para mi fue un golpe tremendo darme cuenta que aún y cuando me consideraba “no chismosa” en realidad lo era y enserio, con ganas! Y además comenzamos a arrastrar culpa cada vez que caímos por lo cual tuvimos que ejercitar el perdón hacia nosotras mismas por caer y buscar a cada momento la misericordia de Dios a fin de que nos perdonara y nos enseñara un camino distinto al que habíamos recorrido hasta ese día. Y finalmente enfrentamos una lucha enorme ya que al vaciar nuestra mente de habladurías y quejas contra los demás nuestra mente quedó vacía y al no llenarla de inmediato con verdades nos llenamos de ira y frustración, pasamos toda aquella semana peleando con todo mundo, frustradas y sintiéndonos culpables, y en este contexto llegamos al siguiente miércoles en el que Dios nos tenía preparado el siguiente audio con el tema de la ira. Guau!!!!!!!!!!!!!!! No les fascina como Dios lo tiene todo tan amorosamente calculado? Así que ese día llegamos –estoy casi segura- dispuestas a tirar la toalla , seguras de que esa meta era inalcanzable, pero al descubrir el tema que Dios nos había preparado nuestro corazón se quebrantó y aceptamos continuar en la batalla, la cual sin duda fue mucho mas sencilla que la de la semana anterior ya que comenzamos a buscar nuevos temas edificantes para compartir en la hora de la comida y las reuniones, y eso sin duda fue alimentando nuestro corazón y dándonos ánimos; sin embargo comenzamos una nueva batalla en nuestra mente: las palabras, cada una de nosotras comenzó a luchar con palabras que comenzaron a pelar por ocupar nuestra mente así que la tarea de llenarla de verdad cada vez era mas apremiante. Personalmente esta es una de las batallas mas intensas que he enfrentado; hubo días que pasé casi las 24 horas -porque hasta insomnio me dio- luchando con una palabra que me molestaba y que además no entendía muy bien, hubo un día que realmente pensé que me estaba volviendo loca, no podía concentrarme en otra cosa, tomaba mi biblia y nada de lo que leía lo entendía porque aquella palabra me rondaba y estaba furiosa conmigo misma por eso. Gracias a Dios el siguiente miércoles llegó y las chicas me animaron contándome sus éxitos sobre el “chisme” y descubrí que ellas igual estaban luchando con alguna palabra que las hacía verse y sentirse de un modo completamente distinto a aquel en el que Dios nos ve.

La siguiente semana nuestro tema fue la culpabilidad, y estuvo genial dado que luego de estos 15 días de luchas, iras, frustraciones y amarguras nos sentíamos completamente culpables no solo de caer sino por todo aquello que sucediera a nuestro al derredor, y esa noche fue hermoso como Dios nos tomó en el hueco de su mano y nos explicó que al momento de morir en la cruz no solo cargó la culpa de nuestros pecados sino también aquella que sentimos inútilmente por relaciones disfuncionales y que tanto daño nos hace, y que además culturalmente tenemos tan arraigada y que nos hace sentir culpables de cosas increíbles ¡Si tu amigo quiere ir al cine y tu no quieres ir ese día porque estás cansado o porque simplemente no tienes ganas, te sientes culpable por no acompañar a tu amigo! Así que entregamos todo aquello de lo que nos sentimos culpable esa noche y descansamos enormemente y gracias a Dios que nos regaló este tiempo de oración y bendición y descanso porque nos tenía preparada una lucha intensa esa semana, en la que enfrentamos las habladurías de otros sobre nosotros y la interpretación equivocada de nuestras intenciones y acciones. Yo pienso que no es algo que surgiera esa semana sino que al estar limpiando la casa, pudimos percatar el polvito que venía de otras casas a ensuciar la nuestra y nos lastimó muchísimo; les confieso que lo peor fue que comenzamos a sospechar incluso de nosotras mismas, las del grupo pequeño; a interpretar mal las cosas que nos decía una u otra, a estar a la defensiva, y ciertamente que prestamos nuestro oído con bastante asiduidad a lo que los demás decían de nosotros y peor aún llegamos a creerlo, siendo que lo único válido es lo que Dios dice sobre nosotros y que no se parece en nada a lo malo que la gente nos dice.

Así llegamos a la última semana a tener un encuentro con nosotras mismas, e incluso tuvimos una discusión bastante acalorada, pues todo este sentimiento que habíamos estado guardando en la semana, lo sacamos unas contra otras, pero igualmente por eso adoro a Dios y sus propósitos: por habernos conformado como grupo pequeño pues también para eso son los grupos pequeños, para enfrentarnos unos a otros y en amor descubrir a Dios a través de nuestras fallas y caídas así que ya no me extrañó nada que el tema a escuchar ese día fuera el temor. Esa semana habíamos estado temiendo de todo y de todos, tuvimos temor incluso de abrir nuestro corazón por miedo a ser juzgados por aquellos que mas amamos y comenzamos a caminar con mayor seguridad.

Para la última semana estaba planeado escuchar el audio con el tema de la autoestima, sin embargo ese audio desapareció, hasta la fecha no se de el pero créanme que no fue necesario. El día de la última cita nos encontramos fortalecidas en nuestra fé, renovadas en nuestro corazón e iluminadas en nuestra autoestima por la voz de Dios, y El concluyó el estudio mostrándonos que la falta de autoestima no se cura con cursos sobre imagen, yo interior o autoayuda, que es falsa toda esa doctrina de la nueva era inscrita en libros de superación personal con tips sobre como ser el ser humano mas exitoso, seguro y hermoso del planeta. No, no necesitas mirarte cada día al espejo y convencerte de que eres bueno, hermoso, exitoso, dulce, agradable, simpático, etc. Lo que realmente necesitamos es tener a Cristo en el corazón y permitirle a El que sane nuestras emociones, que nos muestre nuevas formas de relacionarnos y que quite de nuestra boca y nuestra vida el chisme. De verdad!!!!!! Entre mas te quejes de los demás, entre mas hables mal de ellos tus emociones cada día estarán mas fuera de control y por ende tu corazón y tu mente estarán servidas en bandeja de plata al enemigo para que el los llene con todas las porquerías que guste, y créeme que comenzará por hacerte sentir basura, feo, inútil, etc, etc.

El chisme también es un pecado, igual que matar, robar, fornicar, etc; y por lo tanto debes confesarlo cada vez que caigas porque si no, tu comunión con Dios quedará rota y serás campo fértil al enemigo y sus mentiras y artimañas; así que piénsalo y te animo a que lo intentes en tu vida, ya sabes que no será cosa fácil y será una lucha permanente, pero créeme que el resultado lo verás desde el primer día. Esto es mejor que las dietas rápidas, pues aún y cuando es un proceso permanente, recibirás la recompensa inmediatamente y tendrás una mejor vida, justo la clase de vida que Dios quiere que tengan todos sus hijos.

Atrévete a ser diferente, a ser cada día mas como Cristo y menos como el mundo quiere; y no lo olvides si lo haces en compañía es mejor, forma tu grupo pequeño y reúnanse cada semana, lean la Biblia y fortalezcan su relación a través de compartir sus luchas, sus sueños, sus triunfos, sus fracasos y así podrán conocer cada día mas a Dios, a través de sus hermanos.

domingo, septiembre 02, 2007

Titeres de la Iglesia Biblica El Camino

...Ama a tu prójimo como a ti mismo

...Cuánto amor hay por recibir y cuánto más hay por dar

Gracias Señor por tu amor, por tu perfección y por mostrarnos el amor de maneras tan grandes ...

Escuela Biblica de Verano, 2007

Les presento a los Títeres Recargados de "El Camino".

Gran Ministerio, lleno de personas con un amor y una fuerza para la expansión del Reino de Dios...

Bendiciones para este Gran Ejército de Dios!!!

¡Felicidades Hermanos!!!